Sexo en Nueva York: La película - Más atrevida que nunca

Sólo un puñado de privilegiados conoce realmente las andanzas de Carrie, Miranda, Samantha y Charlotte en estos últimos años. Es una tentación, pensar en el cotilleo, los flirteos, los zapatos... Estos personajes encantadores, iconos de la cultura pop gracias a sus seis temporadas en televisión , harán las delicias de millones de aficionados cuando Sexo en Nueva York: la película llegue a la gran pantalla en junio.

Michael Berenbaum, montador de la serie durante muchos años y un veterano en el mundo del cine (Antes que anochezca, Barton Fink), recibió con alegría el encargo de montar la película. “Tuvimos una primera lectura con los actores, los productores y los escritores, y fue un déjà-vu total para todos”, afirma

No obstante, el conocimiento tan a fondo de la serie puede suscitar grandes expectativas. Aunque este es un aspecto que los productores siempre tuvieron muy presente. “Es un proyecto nuevo, pero hay que mantener la coherencia con la serie”, explica Berenbaum. “Así que la cuestión es: ¿cómo llevas esto a la gran pantalla sin dejar de ofrecer lo que todos están acostumbrados a ver en la televisión? Estamos poniendo todo nuestro empeño en obtener un resultado lo más cinematográfico posible. Hay colores vivos, vestidos atrevidos y una historia genial”.

Si bien el reparto y el equipo conocían a la perfección muchos elementos de la narración, como las tramas múltiples, la moda de vanguardia y las canciones de éxito, hubo ciertas dificultades a la hora de trasladar el típico episodio de media hora a un formato de largometraje. “Siempre tuvimos el límite de los 30 minutos. Siempre trabajabamos con esa pauta”, comenta Berenbaum. “Para la película, nos dieron un guión impresionante, pero nos preocupaba que fuese demasiado largo”.

Una de las tareas más difíciles para Berenbaum fue asegurarse de que se presentaba adecuadamente a cada personaje. “No podemos dejar fuera a ninguna de las chicas”, explica. “En una comedia romántica normal suele haber un protagonista y un personaje secundario. Aquí tenemos a cuatro protagonistas distintas, con las que hay que hacer malabares y equilibrismos para mantenerlas activas. Tenemos que darle a cada una su cuota de pantalla, su parte”.

Admite que tuvo que prescindir de algunas escenas buenísimas. “Había mucho material de calidad”, afirma. “Las escenas eliminadas probablemente saldrán a la luz en algún momento, quizá en el DVD, como extra. Pero tienen que salir, para complementar la película. Ahí está siempre el reto”.

“La cuestión es: ¿cómo llevas esto a la gran pantalla sin dejar de dar lo que todos están acostumbrados a ver en la televisión?”. - Michael Berenbaum, montador, Sexo en Nueva York: la película

Los portátiles aligeran la carga

Tras rodar durante tres meses en Nueva York, donde Berenbaum y su ayudante de montaje, Carrie Puchkoff, se desplazaron para montar las sesiones diarias, el equipo de montaje voló a Los Ángeles para completar el trabajo de posproducción. La organización desde ambas costas consistió en tres sistemas Media Composer conectados mediante un Avid Unity MediaNetwork de almacenamiento compartido en espejo. Puchkoff y su ayudante de montaje, Stuart Sperling,, también emplearon software Media Composer sobre portátiles Macintosh para mejorar el flujo de trabajo.

Era la primera vez que Puchkoff usaba Media Composer, basado íntegramente en software. Tenía especial interés en probar la herramienta de montaje ScriptSync, que emplea el indexado fonético del texto y del diálogo para “sincronizar” automáticamente los clips de vídeo de origen con el propio guión. “La importación del guión fue perfecta”, comenta sobre su primera experiencia con el programa. Además de indexar automáticamente todo el guión, usó la prestación de ScriptSync para gestionar las numerosas voces en off que tanto caracterizan a la serie”. La actriz, Sarah Jessica Parker había grabado todas sus líneas en off en una única toma, así que las importamos. ScriptSync nos dio el primer localizador y nos ayudó a separar automáticamente todas las líneas y tomas. Fue muy útil para organizar todo el trabajo desde el principio”.

El software Media Composer permitió ahorrar tiempo en todas las fases del proyecto y aumentó la eficacia del flujo de trabajo en momentos de crisis. Cuando los sistemas principales de edición estaban ocupados haciendo conversiones para otros departamentos, se empleaban los portátiles para crear listas de montaje y exportaciones OMF. “Un día comenzamos las conversiones para tres departamentos antes del mediodía y acabamos hacia las siete de la tarde. Si no hubiésemos tenido los portátiles, habríamos tardado dos días”, afirma.

“Un día comenzamos las conversiones para tres departamentos antes del mediodía y acabamos hacia las siete de la tarde. Si no hubiésemos tenido los portátiles, habríamos tardado dos días”. - Carrie Puchkoff, primera ayudante de montaje, Sexo en Nueva York: la película

Lo viejo vuelve a ser nuevo

Berenbaum disfrutó experimentando con todos los aspectos del montaje, especialmente con la banda sonora, que constituía un elemento nuevo de esta historia. “En la serie contabamos con una música estupenda. Para la película contamos también con un compositor, Aaron Zigman, que está a cargo de toda la banda sonora”, comenta Berenbaum.

Como suele ser habitual en la producción de películas, Berenbaum creó una banda sonora provisional con canciones ya existentes que usaba como marcadores de posición en la fase de montaje. Pero esta vez se llevó alguna sorpresa en dicho proceso. “En las partes dramáticas, donde suele ir la banda sonora, probé con música típica de comedias románticas, pero no encajaba en la película”, explica. “Era como si la película fuese demasiado sofisticada para el tipo de música que suele ir en esas situaciones. Me costaba dar con canciones que funcionasen. Cuando Aaron escuchó la banda sonora provisional que habíamos creado se sintió muy inspirado, fue genial”.

Y también al público le esperan varias sorpresas. Aunque la historia de estos personajes sea ampliamente conocida, sus destinos siguen en el aire. “Todo el mundo se pregunta qué va a pasar en la película”, afirma Berenbaum. Aunque tampoco es que importe. Si la película se parece a sus insaciables personajes, el público se quedará con un solo deseo: más, más, más.

Credits: Craig Blankenhorn/New Line Cinema